XII CARRERA SAN SILVESTRE ZARAGOZANA 2016






RESUMEN DE LA CARRERA:


Nunca antes que yo recuerde he pasado tanto frío en una carrera, lo juro. Iba bien abrigado, pero por lo visto no fue lo suficiente. Cometí algún que otro error, como no elegir unos guantes más gruesos, por ejemplo, y quizás el calzado no fue el más idóneo para el día que hacia: tres grados y bajando y con niebla cerrada.
Esta edición 2016 no se me olvidará nunca, no solo por los errores cometidos en mi vestimenta, sino por todo lo que me ocurrió antes, durante y al término de la carrera. Pero vayamos por partes:

ANTES DE LA CARRERA:

-Un cámara que estaba rodando un vídeo de la carrera, no me vio y tropezó con mi rueda delantera de mi Handbike. Afortunadamente, no pasó nada. No hubo daños y solo quedó en un pequeño susto o “trance de carrera“, -como se dice en la F1.

LA CARRERA:

-Me dan la salida el primero con minuto de antelación y cuando llego a la altura del coche de la “policía local”, les señalo con la mano derecha y de palabra, que arranquen para que me vayan abriendo el camino y no me hacen caso. Con lo cual, me tocó ir solo abriendo el camino, con lo peligroso que es hacer eso y más yendo solitario. Y así lo fue, aunque no pasó nada afortunadamente “gracias a los dioses del Olimpo“.

-Al tomar la curva cerrada a izquierda y en bajada del Coso Bajo, me encuentro con un “coche endirección contraria” a la mía. Toco ligeramente el freno y doy un volantazo a la derecha para poder esquivar el choque frontal. Lo salvo, derrapando y saliéndome un pelín del trazado del circuito. Pero esto no es todo, porque a veinte metros me encuentro con otro automóvil, pero este ya no supuso ningún problema, lo esquivé fácilmente. Por simplificar este luctuoso trance, diré que esto fue un “grave error de seguridad” por darme la salida antes de “cerrar el circuito” y no ir acompañado del “coche patrulla de la policía local“. Esto fue sin duda lo peor que me paso, pero sigamos…

-Cruzo el Puente de Hierro y en la bajada, me quedo sin batería en mi velocímetro Sigma. Tuve que hacer toda la carrera sin información -a ciegas- y toda mi estrategia de carrera, se fue “al garete”. Afortunadamente el pulsómetro Polar funcionó correctamente. Algo, es algo.

-Llego a la primera cuesta del circuito y veo que la puedo subir bien con el “plato grande” y jugando con los piñones. Me quedo “a bolos”. Pienso para mi: esto va bien Joaquín.

-Llego a la segunda cuesta del circuito pensando para mis adentros que ahora no tendría tanta suerte como  en la anterior cuesta, porque entre otras cosas es mucho más dura, y la vuelvo subir sin cambiar el “plato grande“. Miro las pulsaciones y veo que voy bien, sin pasarme del umbral. En estos momentos me siento genial y me da a fuerzas para seguir dándole a los pedales.

-Llega la zona más delicada del circuito porque está “adoquinada” -calle Espoz y Mina- y con trabajo, la paso sin ningún problema mecánico. Como iba con “alta presión” en las tres ruedas, las vibraciones en mi Handbike eran tremendas.

-En la calle Don Jaime I me despisto del giro que hay a la derecha para tomar la dirección  de la Catedral de La Seo, y casi me estampo literalmente contras las vallas del cerramiento del circuito. Un “voluntario de la organización” me ayudó a salir del atolladero que me había metido yo solito y me incorporó de nuevo al circuito de la carrera, sin ningún problema. Le di las gracias por ello. Y me eché a reír por el fallo que tuve de concentración.

-Cruzamos una zona de adoquines planos, pero esta vez mucho más corta y tomamos un giro que hay a la derecha para subir la última y tercera cuesta, la de la calle San Vicente de Paul, y la vuelvo a subir sin tener que cambiar de plato y a buen ritmo, para tomar El Coso y esprintar “a tope” hasta la meta. No puedo decir con palabras, lo que sentí en esos momentos pletóricos de felicidad.

-Solo cruzar la meta, aun con el resuello del esfuerzo realizado, me hacen una entrevista los de RNE. Esto lo considero todo un detalle.

-Como estoy en un “estado de congelación por el frío pasado y un pelín enfriado“, les comento a los de la organización, que no me podré quedar a la “Ceremonia de entrega de Premios” para recoger el trofeo, que gentilmente me dan por mi participación. Y sin más, me voy sin perder tiempo en dirección a mi casa.

CONCLUSIONES FINALES:

-A pesar de todos los pesares que me pasaron durante la carrera, estoy muy satisfecho de como se desarrolló al final la carrera y sobre todo, por realizarla sin cambiar de plato. Eso quiere decir, que voy progresando adecuadamente y que aun quedan muchas cosas por mejorar. Todo ello se consigue, con esfuerzo y constancia y con la ayuda que tengo de las personas que están conmigo para conseguir “mis sueños”. A todos ellos, mi eterno agradecimiento.

-¡Nos vemos al año que viene y muchas gracias a la organización, por su ayuda y comprensión!

-¡FELIZ 2017!


Texto:
Joaquín Pacheco
Foto:
Joaquín Pacheco Art & Photo

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